"...Recesión es cuando tu vecino se queda sin empleo; depresión es cuando lo pierdes tú..." Ronald Reagan. Ex-presidente de Estados Unidos
¿Qué pasaría con cada uno de nosotros y nuestras familias si el país - como opinan algunos economistas- finalmente entra en una recesión? La pregunta me hace temblar sólo de pensarla. Y no sólo por que tratar de explicarlo en términos sencillos es una pesadilla, sino porque de inmediato me vienen a la mente imágenes de gente desempleada, rostros desencantados, largas filas en las tiendas y gasolinerías, hospitales y centros de trabajo; pobreza, miseria y sobre todo tristeza y sufrimiento.
Recesión, según las enciclopedias, “es el crecimiento negativo del producto interno bruto de un país por un periodo mayor a seis meses... y cuando una recesión es severa o se prolonga demasiado, entonces se trata de una depresión." O sea que una depresión es lo que le sigue a una larga y profunda recesión. Eso si que suena como para poner los pelos de punta. Por eso me angustié tanto la mañana de este lunes 31 de marzo al leer la noticia de que el Gobierno Federal de Estados Unidos anunció una serie de medidas de emergencia "sólo comparables a las de la Gran Depresión de 1929". Aquella, que vivieron muchos de nuestros abuelos y bisabuelos, fue la época más oscura en materia económica que jamás haya vivido, no solo la Unión Americana, sino también muchos otros países del mundo. Fueron 10 o 12 años, dependiendo de cada caso, donde actividades como la construcción o la minería, prácticamente se paralizaron. Los precios de las cosechas agrícolas, se desplomaron en un 40 0 60 por ciento. Miles de inversionistas, se quedaron en la calle de la noche a la mañana a consecuencia del desplome de sus acciones en la Bolsa de Valores. Los bancos se quedaron sin dinero para prestar ante la desconfianza de los ahorradores en poder recuperar su dinero. Los ingresos de las familias disminuyeron en un 28 por ciento y en el momento más crítico: uno de cada cuatro trabajadores estadounidenses había perdido su empleo.
Hubo incluso rumores de una nueva Guerra Civil. Fue todo un caos. Y bueno, la historia nos cuenta que fue precisamente en los años finales de la Gran Depresión, cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial. Así que ya dirá usted si una cosa fue la que provocó la otra. Actualmente, es la economía en vez del terrorismo internacional, la principal preocupación quienes vivimos en Estados Unidos. Por todo ello, más nos vale que quien se quede en la Casa Blanca tenga - entre otras cualidades - las de un excelente administrador. Digan lo que digan.
José Martín Sámano es el conductor de Noticiero Nacional Azteca América: Edición Vespertina y Edición Nocturna a las 5:30 pm/4:30 C y 11:00 pm/10 C.
José Martín Sámano