Digan lo que Digan
Estas son de las cosas que verdaderamente me llenan de rabia y de indignación, también de vergüenza. Fue lo que le pasó a Heriberto Rodríguez Guevara, un inmigrante mexicano, originario del estado de Hidalgo que vive en Denver, Colorado, y que la semana pasada salió con rumbo a su tierra para pasar ahí las fiestas de fin de año.
Su caso es muy parecido al de tantos paisanos que ni después de encomendarse a todos los santos, logran escapar de la terrible corrupción de las autoridades mexicanas y de los famosos asaltos en carretera. Nadie sabe bien qué fue lo que le pasó ni como fue que terminó inconsciente en un hospital del Nueva Rosita, Coahuila, cerca de la frontera con Estados Unidos. El asunto es que él había decidido darles una sorpresa a sus familiares. Así que, sin avisarles, se puso al volante de su auto, lo llenó de regalos y emprendió el viaje por tierra. Muy contento y muy entusiasmado debe haber cruzado la línea pensando en los momentos de alegría que le esperaban en casa. Muy feliz debió haberse sentido cuando en alguna parada comió algún antojito de los que por alguna extraña razón, aquí no saben igual. Pero también, imagino su miedo y su impotencia cuando alguien le marcó el alto a mitad del camino. ¿Quizás habrán sido policías federales de caminos o judiciales del estado de Coahuila?, o tal vez delincuentes comunes, que para el caso viene siendo lo mismo.
Hoy, mientras Heriberto y su familia viven una horrible pesadilla, esos hampones deben estar cometiendo nuevos atracos en contra de su propia gente. Para ellos es muy fácil elegir a sus presas. Basta con mirar las placas del vehículo para saber que son paisanos y que llevan billetes verdes. Se saben impunes. Se sienten intocables. ¡Ah!, pero eso si, qué bonitos los letreros y que vistosos los folletos de "Bienvenido Paisano" como le llaman a ese mentado programa, creado en 1989 dizque para proteger a los migrantes que en esta época regresan a México.
¡Cómo me gustaría que los encargados de ese programa hicieran la prueba de viajar de incógnitos haciendo el mismo trayecto y trayendo las mismas cosas que los migrantes!, ¿ustedes creen que se atreverían?... Digan lo que digan, lo dudo mucho.
Envía tus comentarios a: jmsamano@aztecaamerica.com
No te pierdas a José Martín Sámano en el Noticiero Nacional Azteca América Emisión Vespertina y Nocturna a las 5:30pm/ 4:30c y 11pm/ 10c
José Martín Sámano
