ELVIRA - GUADALUPANA
La activista mexicana Elvira Arellano, símbolo de la lucha por los derechos de los inmigrantes hispanos en EE.UU., participó en la salida de una simbólica carrera de relevos que cada año traslada la denominada Antorcha Guadalupana desde Ciudad de México hasta Nueva York.
En la Basílica de la Virgen de Guadalupe, la patrona de los mexicanos, Arellano envió "un mensaje de esperanza" a aquellos que buscan regular su situación ilegal en Estados Unidos, como intentó ella de forma infructuosa durante meses.
La mexicana Elvira Arellano vivió tres años en Oregón y trabajó como limpiadora con documentos falsos en el aeropuerto internacional O'Hare de Chicago, por lo que en 2002 fue arrestada y condenada a tres años en libertad condicional.
Tras recibir una orden de deportación en agosto de 2006, se refugió en la Iglesia Metodista Unida Adalberto de Chicago, donde permaneció por más de un año con su hijo Saúl, que es ciudadano estadounidense, lo que otorgó notoriedad a su caso.
Arellano fue deportada el 20 de agosto a Tijuana, ciudad del noroeste mexicano, desde la vecina San Diego (EE.UU.), tras ser detenida un día antes en Los Ángeles.
Entonces, anunció que Saúl, de 8 años de edad, permanecería en Estados Unidos para encabezar las protestas contra la política anti-inmigrante y para terminar la escuela.
Sin embargo, once días después el pequeño viajó a México con su madre para quedarse por tiempo indefinido.
EFE
